LOS ANIMALES SI TIENEN SENTIMIENTOS, QUE TÚ NO LOS TENGAS ES MUY DIFERENTE

La vocacion de ayudar a los animales es tan respetable como otras vocaciones. No critiques ni subestimes a quien respeta y rescata a un animal abandonado.
Mejor sigue el ejemplo...

jueves, 22 de abril de 2010

SANT JORDI

Dewey de Viky Myron, un gato en la biblioteca

Cuando Vicky Myron se retiró, tras más de 25 años en la Biblioteca Pública de Spencer, para escribir su primera novela, poco debía imaginar el éxito que iba a tener.

“Dewey: Lee Mas Libros” (Título original, Dewey: The Small-Town Library Cat Who Touched the World) es un relato tierno y conmovedor, la historia de un diminuto gato que, una mañana fría de enero, fue encontrado dentro del buzón de devolución de libros por la directora de la biblioteca de Spencer.


Dewey nos llega de la mano de Suma de Letras, el sello editorial creado por Grupo Santillana para la edición y publicación de grandes éxitos editoriales que no estén reñidos con la calidad literaria y narrativa.

Su autora, Viky Myron, nació en Spencer (Iowa), pero su infancia transcurrió en un pueblo que ya no existe, al sur de Moneta, donde se crió en una granja, de aquí probablemente su amor a los animales.
Graduada en la Iowa Hartley High School, se trasladó a Mankato (Minnesota) para continuar sus estudios en la Universidad del Estado. Allí empezó a trabajar, se casó y tuvo una hija. Después de licenciarse en Mankato continuó sus estudios de doctorado en la Universidad Estatal de Emporia (Kansas), hasta que, en 1982, regresó a Spencer, donde empezaría a trabajar en la Biblioteca Pública.
En 1987 sería nombrada Directora de la Biblioteca Pública de Spencer, cargo que ocuparía hasta 2007, año en que se retiró para escribir su primer libro.

Dewey es un gato que existió, que fue real, no es una ficción. En la mañana más fría de aquel invierno, cuando la directora de la biblioteca fue a mirar el buzón de devoluciones se encontró con una sorpresa inesperada, un diminuto gato anaranjado, al que acogieron y bautizaron con el nombre de Dewey Lee Más Libros.
Pero Dewey no fue un simple gatito, un animal de compañía, pues poco a poco se fue convirtiendo en un empleado más de la biblioteca, con sus funciones bien definidas. Estas funciones empezaban cuando, a primera hora de la mañana, se sentaba junto a la puerta para dar los buenos días y continuaban hasta probar el nivel de seguridad y confort de las cajas de libros. Un gato entrañable que poseía un especial sexto sentido para las personas y que sintió un gran amor por los libros y el mundo que los rodea.
Dewey era más humano que animal y su presencia llegó a transformar a todos los habitantes de la pequeña ciudad, hasta que llegó a ser conocido en el mundo entero, siendo el gato que más ha fomentado la lectura en el mundo, que más documentales y reportajes ha protagonizado, con infinidad de fans, del que han llegado a hablar más de 250 periódicos y más de 70.000 páginas de Internet.
Su vida, que duró 19 años (equiparable a unos 90 años humanos), fue sencilla pero no discreta, y ahora, aquella directora que lo recogió en el buzón, lo ha inmortalizado en una obra escrita con especial talento y, sobre todo, especial cariño.

“En el buzón de la biblioteca se podían encontrar todo
tipo de cosas: basura, piedras, bolas de nieve, latas de refresco.
Los bibliotecarios no comentan el tema, porque no
sirve más que para dar ideas a la gente, pero es algo que su -
cede en todas las bibliotecas. Seguramente los videoclubs
sufren el mismo problema. Una ranura en una pared es una
especie de reclamo de problemas, sobre todo si, como sucedía
en la Biblioteca Pública de Spencer, la ranura se abre
en un callejón situado justo enfrente de la escuela de enseñanza
secundaria de la ciudad. En varias ocasiones nos habíamos
llevado un buen susto a media tarde al oír una fuerte
explosión en el buzón. En el interior, encontrábamos un
petardo.”

(Extracto de Dewey Lee Más Libros, capítulo primero)

No hay comentarios:

Publicar un comentario